Recomendaciones
de La Enoteca
Cómo descorchar
El
descorche de un vino es algo que puede realzar
su disfrute o, por lo contrario, restarle a la
experiencia si se hace mal…
Al igual que con los alimentos, el consumo del
vino comienza con la vista, por lo que es importante
su apariencia y presentación, desde el
momento del descorche.
Un mal recorte de la cápsula perjudica
el aspecto estético del cuello de la botella.
Un sacacorchos mal adaptado o una mala técnica
incrementan el riesgo de estropear el tapón
y que caigan impurezas en el vino.
Los pasos a seguir para evitar
esos pequeños percances son los siguientes:
- Con la hoja de un cuchillo corte la cápsula
a media altura o por debajo del anillo (el reborde
protuberante en la parte superior del cuello
de la botella). Así evitará cualquier
contacto ulterior del vino con la cápsula
metálica.
- Saque el corcho con un sacacorchos que sujete
firmemente la boca de la botella. Cuando el
tapón esté prácticamente
fuera del cuello, lo extrae con la mano, evitando
el ruido del descorche.
- Después del descorche, seque el cuello
y la boca de la botella con una servilleta,
para eliminar cualquier impureza y pelusa.
- Es importante oler el corcho. Si presenta
un olor desagradable es probable de que el vino
también tenga algún defecto.
- El anfitrión debe probar una pequeña
cantidad del vino, para asegurarse de que está
aceptable para proceder a servírselo
a sus invitados.
- En el caso de un cava, champán o vino
espumoso, para abrir la botella sin sobresaltos
ni daños a alguna persona o propiedad,
lo ideal es, además de no agitarla, colocarla
en posición oblicua (45?), abrir el bozal
(el alambre trenzado) y, sin quitar el mismo,
girar el tapón despacio, como si estuviera
abriendo un tapón de rosca.
Finalmente, sírvalo y… ¡que
lo disfrute! |