Las
Delicias del Licor
Pacharán, anís,
licor de hierbas o un buen whisky, combinados
o con hielo, los aguardientes y destilados tienen
una gran historia gastronómica. Típicos
en todo el mundo, cada zona productora exhibe
las variaciones de la elaboración aportando
exquisitas variaciones.
En España ha
sido tradición por muchos años y
hasta nuestros días acompañar el
café con una copita de pacharán
(elaborado de endrinas, una especie de ciruelas
silvestres), anís o coñac.
Otros
aguardientes
Dentro de los anisetes, podemos destacar el Marie
Brizard, quien fue muy probablemente la inventora
de esta bebida. Lo que si que es seguro es que
el que lleva su nombre es el de mayor aceptación.
Esta dama partía para su elaboración
de anís verde y badiana, a lo que añadía
hinojo, cilantro e iris.
Y
para después de cenar...
El ron fue inventado por un monje benedictino
de la abadía de Erfut, como una medicina,
pero la historia no llevó su descubrimiento
por los derroteros que él deseaba. Es elaborado
de la melaza de la caña. Puede ser blanco
o adquirir un color ámbar o caoba, todo
depende de la adición del caramelo como
colorante, y sus mayores productores son las islas
caribeñas, incluyendo Puerto Rico.
Los rusos y polacos
se disputan la invención del vodka, aguardiente
insípido e incoloro. Una vez más,
fueron los monjes los que empezaron a prepararlo,
partiendo de cereales y tubérculos. El
vodka es obtenido de la papa (patata), aunque
hoy predomina su elaboración con la cebada
y el maíz que los tubérculos, e
incluso se admiten vodkas con algún sabor
o aroma, al tratarlos con frutas, flores y hierbas.
Otro de los grandes
típicos de las sobremesas nocturnas es
la ginebra, sola o con tónica, la combinación
más clásico. Es en realidad aguardiente
de enebro, cuyas bayas dan a la ginebra su sabor
y personalidad. Su origen es holandés,
aunque los ingleses también se apuntaron
a su producción. La diferencia entre ellas
está en que la ginebra británica
es más ligera y la más empleada
en los cócteles.
El whisky (o whiskey)
se oriundo de Escocia e Irlanda. En la obtención
del whisky escocés, que se realiza en alambiques
de caldera, la única materia prima es la
malta de cebada. En Irlanda, en cambio, el mosto
que se destila en alambiques de caldera se obtiene
con una mezcla de malta de cebada con cebada sin
germinar u otro cereal. Estados Unidos (Tennessee,
Kentucky) y Canadá también producen
este destilado.
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