En algunas tierras vitivinícolas se suelen
encontrar enclaves de tierra situados en suelos
de condiciones extraordinarias y con microclimas
que favorecen el crecimiento de un determinado
tipo de vid.
Las uvas que crecen en estos suelos desarrollan
una mejor calidad y potencia en sus cualidades,
dando lugar a vinos que se distinguen por su
personalidad y estilo.
Todas las zonas vitivinícolas han seleccionado
a lo largo de los siglos estos enclaves, los
cuales han recibido diferentes nombres: Crus
en Burdeos y Champagne, Domaines en Borgoña,
Vigneti en Italia, y Pagos en España.