| La
fructífera historia de la vid
En la Era Terciaria (unos
71 millones de a?os antes de nuestra Era) apareci? una planta, la
vid, que se difundi? extensamente por Asia, Asia Menor, Europa y parte de Norte Am?rica.
Los pueblos que lograron descubrir el vino fueron
todos aquellos que ten?an este fruto: chinos, persas, egipcios, todos los pueblos de la cuenca del Mediterr?neo y casi toda Europa.
En Egipto la vid se cultiv? hacia el IV milenio antes de Cristo. Jerogl?ficos hallados se?alan la pr?ctica de la vitivinicultura en la antigua Babilonia.
En la China de hace 4,000 a?os se distingu?a entre la fermentaci?n de la uva y del arroz.
Hoy, el cultivo de la vid en el mundo se agrupa
en dos franjas bastante definidas en ambos hemisferios.
En el norte se aclimata entre la latitud de Marruecos
y Egipto hasta la de las regiones de Champagne,
Borgo?a y Mosela de Francia. En el sur se cultivan vi?edos desde Uruguay y el sur de Brasil hasta Nueva Zelanda. Fuera de estas dos grandes zonas la aparici?n del vi?edo es s?lo circunstancial.
El ?rea mediterr?nea, de este a oeste, sirvi? de cuna para el desarrollo y cultivo de la vida, y fue a partir del siglo XV cuando cruz? los mares propag?ndose a trav?s de las rutas de colonizaci?n de los imperios de Espa?a, Portugal, Inglaterra y Holanda.
En 1493 llegaron al Caribe las primeras cepas
de uvas, y desde all? se expandieron por las Am?ricas. Los holandeses las llevaron a ?frica del Sur dos siglos despu?s.
Los emigrantes ingleses las introdujeron en el continente australiano en la
segunda mitad del siglo XVIII. |